Plantillas ortopédicas
Las plantillas ortopédicas ayudan a distribuir la presión y a posicionar las articulaciones para mejorar la función
del pie.
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En qué consiste un examen de la marcha?

El examen de la marcha es una técnica totalmente inocua y que no produce dolor. Consiste en hacer caminar al paciente a lo largo de una pasarela en la que existen cámaras de video y detectores de presión.

La valoración de la posición de las articulaciones, el tiempo de apoyo y los niveles de presión nos permiten realizar un diagnóstico preciso, el tratamiento de las alteraciones de la marcha se realiza mediante rehabilitación y el uso de plantillas ortopédicas.
Cuál es la mejor edad para realizar un examen de la marcha?

Las alteraciones de la marcha se producen por trastornos de diversa índole, durante la infancia el examen de la marcha nos orienta hacia la existencia de deformidades que pueden ser tratadas para prevenir problemas durante el crecimiento y en la edad adulta.
Tras sufrir una lesión (fractura, esguince, etc) y después de una cirugía es frecuente que los apoyos también y exista una tendencia a sobrecargar estructuras del pie. Un examen de la marcha permite detectar precozmente cambios en las estructuras del aparato locomotor y evitar que estos progresen originando nuevas lesiones, deformidades y desgaste articular.
En enfermedades como la artrosis y la diabetes, realizar un examen de la marcha puede prevenir graves complicaciones tales como la aparición de fracturas y ulceraciones.
En las personas mayores, realizar un análisis de marcha nos permite detectar alteraciones que originan dolor, fatiga, dificultad para calzarse y pérdida de autonomía.
 
Cuándo es necesario realizar un examen de la marcha mediante baropodometria?

» Siempre que al caminar se produzcan dolores en los pies, las piernas y/o la espalda.
» Siempre que tengamos la sensación de que los pies se desvían “hacia dentro o hacia fuera”
» Siempre que apreciemos que al caminar tropezamos con frecuencia, perdemos el equilibrio,
» Si andamos “de puntillas o de talones” de manera continuada.
» Siempre que observemos desgaste o deformación excesiva de nuestros zapatos.

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